"tu cuerpo es el universo, donde tus lunares y pecas son las estrellas fulminándolo como relámpagos insaciables, tus ojos son dos inmensos planetas orbitando en tu manto estelar, y tu boca es el sol, incitándome al calor de tus labio, sin miedo a ser incinerado"

-Cr.

entonces sus ojos se cruzaron con su cuello, ella estaba cubierta de su propia sangre, él no lloraba, él no reía, él sabia que la muerte lo perseguía.

-Amelia